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INSTRUCCIONES PARA HACERSE CEBAR MATE 2/2
B. Condiciones temporales. Relativas al momento idóneo.
Aunque el porteño, y aún más el uruguayo, no le hará ascos a un mate en ningún momento del día o de la noche, al turista europeo le recomiendo que matee a las horas en las que se haría servir un café, con objeto de que su primer contacto con el ceremonial lo emprenda dentro de un ambiente de relativa familiaridad.
Debido a que el mate se sirve a 80 grados, "79º?" no, "81º?" no, "0`8º?" QUE NOOOO, OSTIA, ochenta puñeteros y absolutos grados centígrados, se añade una advertencia que afecta al apartado A, preferiblemente se viajará en la estación veraniega europea, esto es, invierno argentino. Uh... reloco todo, eh. Cambio de continente, cambio de hemisferio, cambio de estación... (cambiate los gallumbos, ya puestos).
C. Condiciones de compañía. Relativas a con quién se debe matear.
1. La persona mostrará un inmejorable estado de salud, haciéndose especial hincapié en comprobar que conserva todas las piezas dentales y que no presenta mal aliento ("alitosis" en latín) y, mucho menos, irregularidades en la boca y contornos, tales como llagas en los labios o cebaduras en las comisurasURASURAS (también conocidas como boqueraspuajjjj).
Este punto es de vital importancia ya que compartirán la boquilla de la bombillaILLAILLA por la cuál se sorbe el mate.
2. Se procurará que el cebador/cebadora sea, o nos parezca (aunque es mejor que sea), atractivo/a. También se admiten sujetos (sujetas?) de rostro agraciado (hada?) y conversación interesante.
3. No es estrictamente necesario, en el caso de que nos dispongamos a tirarle los trastos, nuestras probabilidades aumentarán sensiblemente si el tipo (la mina) es soltero/era. Téngase en cuenta que durante el turno del otro (la otra), en el que sorberá el mate, dispondremos de un tiempo precioso para halagarlo (alga... puf) destacando el color/profundidad de sus ojos, la gracia de su nariz, el espesor de sus labios, la exuberancia de sus pechos... (ahí me zarpé del todo).
4. El, o la, que nos ceba el mate debe estar en posesión de la técnica, que habrá asimilado a través de una dilatada experiencia, habiéndosela transmitido sus progenitores, últimos de una antiquísima y laureada estirpe de cebadores de mate que se remontarán, a ser posible, a los primeros criollos que poblaron las proximidades del delta del Río de la Plata.
Pd. no tan larrrga.
En caso de que no haya sido posible dar con el cebador diríjanse al autor del blog, éste, por un módico (no modélico, módico, MÓ-DI-CO) precio les facilitará una lista de artesanos en la materia (nunca profesionales).
Agradecimientos: A Estefi, por cebarme mate. Tengo más por agradecerle, iré de a poco, para que no se sonroje.
Proximamente: "Instrucciones para manejarse por Buenos Aires"
1 comentario:
eh bardallo! se lució con esta postal, que quiere que le diga (agrego: hay gente que lava la bobmbilla cada vez que ceba un mate (a ud. parece no le tocó esa suerte) cómo anda? cómo lo trata bs as?(por lo que intuyo parec que bien, bueno, no me convence mucho esto que está público, de todas formas me animo a mandarle muchso besotes, mucha suerte, séxitos y demás (y ya pues grillo, tu con tu madre mama mama mamu pareces un cabro chico jajaj-debes estar extrañando su comida jajaja-)Saludos para la madre de bardallo (dicho sea de paso).besos de la grillaesta vez mariposeadísima.
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