No te impresiona más el subtepasssss???
Viajaste en colectivo de pie y sin estribos???
Sobreviviste a un derbi Boca-River???
Y el temita con la peruana (sin forro) tardará en dar la cara... (pero ya vas a ver).
Ok, aquí tenés algo fuerrrrte.
1. El vietcom
Andate a Corrientes, parate junto a uno de esos chabones con gabardina (junto a uno bajito) a las puertas de los establecimientos con el rótulo "exchange" y cada vez que el tipo diga "cambio", vos replicale "corto".
2. Alimentá la leyenda urbana
Ponete todo de blanco (y sacate las converse, Dios bendito!!!), andate al Cementerio de Recoleta y escondete tras la escultura en el panteón de los Cambamceres. Cuando algún listo, para dárselas, comience a contar la historia, salí de detrás de la escultura diciendo con vos gutural "SOY RUFINA CAMBANCEEEEEEEERES".
3. El agitador
Costeate un domingo hasta parque Lezama y entre la multitud de puestitos gritá con furia "EVITA ERA UNA GUACHAAAAAAA".
4. El magnate
Metete a un locutorio de los que tienen un cartelito a la entrada ASÍIIII de grande que reza "para llamadas inferiores a 2 pesos aboná con moneda", no hinches!!! (esto no lo dicen, pero lo piensan), pedí una cabina, llamá a tu amiga que vive en Caballito (en el barrio, tarado!!!), decile "hola, amorrrrr" (que con eso la ponés chocha) y colgá (que con eso te hacés el interesante, y la ponés más chocha aún. Nota mental: COMPRÁ FORROOOOS!!!).
Andate al mostrador y cuando el pibe te diga "25 centavos" soltale un billete de 100 pesos (m... o de 100 dólares).
5. Reducción (al absurdo) iterativa del patrimonio
Sacá dinero, tipo 800 mangos, entrá a una casa de cambio (sorteando al de la gabardina, que anduviste cargando con lo de "corto", Actividad 1: Vietcom, y se acuerda de vos con CA-RI-ÑO), pedí que te cambien a dólares, esperá la gestión, aguardá la vuelta en dólares, ponete de nuevo en la cola y, llegado tu turno, pedí que te cambien, esta vez, de dólares a pesos. Repetí la operación, cambiando sucesivamente a dólares y después a pesos, hasta que:
a) No alcancés el mínimo de guita exigido para efectuar la transacción.
b) Se le hinchen las pelotas al de gabardina y te corra a trompadas del establecimiento (opción más probable).
c) Vengan a por vos los del psssssssiquiátrico.
6. Rompele las pelotas al manitas
Acercate a Boedo y parate a las puertas de un taller mecánico con pinta de negocio familiar. Llegá temprano y quedate a mirar al tipo que se afana con el Ford del año 2.000 a. C. Conforme avance la mañana podés cambiar de posición, incluso adentrarte un poco en el local. Cuando, al anochecer, embadurnado de grasa, o de aceite de motor, o de gasóleo, o de tinta de calamar, qué sé yo, el tipo, antes de retirarse, le dedique a su obra una mirada satisfecha, aproximate de a poco y decile con aire de confidencia "QUÉ AUTO TRUCHO, CHEEEEEE!!!".