martes, 15 de julio de 2008

DECONSTRUYENDO BORMUJOS



Yo no soy de esos tipos inaccesibles que hablan para sí mismos… o sí, porque mal empezamos si, tan de mañana, ya hacemos pasar de gato medias-verdades. Mas serlo no es óbice para que, de higos a brevas, pretenda que alguna reflexión supina se me entienda, y trascienda hasta otro ser inteligente (esto es, con capacidad para comprender, no doctorado en física cuántica).

Como busco cierto grado de comunicación, como sé además hasta qué punto nuestra precaria enseñanza básica ha mermado las facultades intelectuales del ciudadano medio, de clase media (baja), de estatura media, de edad media, de todo medio, por resumir, dificultándole la interpretación de cualquier texto cuyas pretensiones estén más allá de comunicar mensajes sencillos y exhortativos: BEBA PEPSI, FUME CAMELL, CONDUZCA UN CHEVROLET… entiendo que, ya en el título, habrá de vérselas con dos severos escollos, a saber, qué acción implica “deconstruir” y dónde diantres queda Bormujos.

Me ayudaré del diccionario Herder de filosofía, tomando lo que al respecto del “deconstructivismo” refiere cual si fuera verdad absoluta y lo haré por dos motivos, ambos muy razonables: 1. porque da la casualidad de que lo tengo a mano y 2. porque goza de mi credibilidad, y debiera de gozar de la suya, hasta que otro grupo de personas tremendamente informadas, tremendamente emprendedoras y, por encima de todo, tremendamente aburridas se pongan de acuerdo en recopilar un volumen de información tremendo, encogerlo hasta hacerlo entrar en un CD-ROM y remitírmelo, eso sí, adjuntando una pequeña remuneración económica, aliciente sin el cuál daría por bueno el dicho “más vale malo conocido”. Sin más les dejo frente a frente con un fragmento de la definición que propone: “se trata de desmontar el edificio de la metafísica, del logocentrismo y el presentismo para que aparezcan sus estructuras” (aquí hacemos un alto para que el lector asimile la cita y sopese hasta qué punto no ha entendido un carajo). Cada cuál ha hecho, sirviéndose de esta definición, de su capa un hermoso sayo. Yo no seré menos y de aquello que me propongo deconstruir no haré más que descomponerlo en partes y analizarlo/explicarlo analizando/explicando cada una de ellas por separado.

En cuanto a Bomrujos… ah, Bormujos. Qué puedo yo decir de Bomrujos que sea bueno:_______________________________________________________________________________________________________________________________________ Dejo este espacio porque creo en el principio de incertidumbre y, de aquí, no me queda más que aceptar la posibilidad de lo inaudito o, al menos, sorpresivo. Si miran al horizonte, si mirando al horizonte se yerguen un poco de puntillas, si estando de puntillas alzan el cuello, si hacen todo eso igual seguirán sin ver Bormujos. Bormujos está donde los dragones, Bormujos es lo que quiso sortear Ulises cuando optó por navegar entre Escila y Caribdis, e hizo bien, ¡vive Zeuz! Bormujos está, no crean que no, aunque su índice de criminalidad es bajo da para verificar una existencia que yo no he pretendido negarle. Admito que estoy dando una opinión subjetiva, "toro es relativo..." bla bla bla. Sólo trataba de exponer que sí, que Bormujos ES, pero como si no fuera.

Para bien o para mal, con acento en lo segundo, en Bormujos vivo (o algo) y, cierto día caminando por uno de sus bulevares (se adjunta imagen ilustrativa de “bulevar) me dije yo a mí mismo para mi consecutiva sorpresa… “no queriendo estar estoy, sin querer quedarme me quedo, y una vez estado y aquí quedo, por qué no contar algo de Bormujos. Como poco resultaría original”. Yo, que no soy de desoírme, ni de hacerme para un lado cuando paso, diligente más que solvente me propuse “deconstruir Bormujos”, como si nada.

De forma que en los subsiguientes post les haré un esbozo apresurado de la fauna, flora y galería de lugares u objetos inanimados con los que se puede uno topar por estos páramos. Todo, para mayor gloria de este pueblo, aderezado con imágenes fotográficas, algún plano, mapa e incluso gráficos (de barras o quesitos, nada extremadamente complejo).

¡Disfruten de Bormujos, aunque sólo sea virtualmente!

1 comentario:

Anónimo dijo...

la mejor que he leido hasta ahora, hasta me ha hecho reir e incluso me asombro ( el gallego puede ser gracioso...)
saludos